Ángel G. Alameda / Mientras el mundo celebra a Unai Simón como el mejor portero del Mundial 2026, tras el triunfo de España en la final disputada en Nueva York, hay un nombre clave detrás de su éxito: Miguel Ángel España Rosado, el entrenador de porteros de la selección española. Este madrileño de 53 años, con raíces en Las Navas del Marqués (Ávila), ha sido el responsable de los entrenamientos específicos de los guardametas de La Roja —Simón, David Raya y Joan García—, consolidando su leyenda como uno de los preparadores más laureados del fútbol español.
España, que forma parte del cuerpo técnico de Luis de la Fuente desde enero de 2023 (aunque su relación se remonta a años atrás en las categorías inferiores), suma con este Mundial su segundo título más importante en menos de dos años, tras la Eurocopa 2024. Su palmarés es abrumador: campeón de la Nations League (2022), subcampeón olímpico en Tokio 2021, y múltiples entorchados en categorías juveniles (3 Europeos sub-21, 3 sub-19 y 3 sub-17). Todo ello desde que entrara en la Real Federación Española de Fútbol en 2006.
Antes de ser el gurú de los porteros, España fue guardameta profesional. Su carrera como jugador incluyó etapas en el Rayo Vallecano, Hércules, Alicante y Orihuela, donde colgó las botas en 2006 para dedicarse a formar a las futuras generaciones de porteros españoles.
Mensaje desde Estados Unidos
Tras la victoria en el Mundial, el navero ha tenido un emotivo detalle con su pueblo, enviando un saludo especial a su madre, familia y amigos de Las Navas del Marqués, que vivieron la final en directo desde Ávila. El seleccionador, por su parte, ha agradecido el apoyo de la afición y ha enviado «un abrazo muy fuerte a todos los naveros«, reconociendo el orgullo de tener en su equipo a un técnico con tan profundas raíces abulenses.
Con este nuevo título, Miguel Ángel España no solo refrenda su status como el mejor preparador de porteros del mundo, sino que también pone a Las Navas del Marqués en el mapa del fútbol internacional. Un pueblo que celebra el carácter universal de uno de sus hijos adoptivos.






