Ángel G. Alameda / Hay partidos que llegan en el momento justo y otros que llegan demasiado pronto. El que este domingo a las 18:00 horas espera al Colegios Diocesanos en el Alfonso San Casto de Santa Marta de Tormes pertenece sin duda a la segunda categoría. Los amarillos, aún sin conocer el sabor del punto ni el del gol, se asoman al precipicio de una tercera jornada que podría marcar el rumbo de una temporada recién estrenada y ya cargada de urgencias.

El calendario, ese árbitro imparcial y caprichoso que a veces parece tener predilecciones crueles, ha querido que el ‘Dioce’ de Pablo Rodríguez se enfrente en sus tres primeros compromisos ligueros a tres de los cuatro conjuntos que encabezan la tabla del Grupo VIII de Tercera RFEF. Una prueba de fuego sin anestesia para un equipo que todavía no ha encontrado el camino hacia la portería contraria y que figura como el único representante del grupo que permanece en blanco goleador, acumulando cinco dianas en contra como cicatrices de un inicio de campaña que no ha podido comenzar peor.

La sombra del farolillo rojo

La imagen del Diocesanos en estos primeros compases ha sido la de un equipo frágil, incapaz de encontrar la solidez necesaria para competir en una categoría que no perdona. Cinco goles encajados, ninguno anotado y cero puntos en el bolsillo dibujan un escenario que obliga a la reflexión y a la acción. Pablo Rodríguez lo sabe y sabe también que Santa Marta no es el escenario ideal para despertar del letargo, pero el fútbol pocas veces ofrece el escenario que uno querría elegir.

Un rival con ambición de ascenso y refuerzo de postín

Al otro lado del campo esperará un Santa Marta que marcha como uno de los líderes del grupo con seis puntos y dos victorias en su casillero, colidera la clasificación junto a La Virgen del Camino, Burgos B y Júpiter Leonés. El conjunto salmantino llega además con la moral por las nubes tras eliminar al Bergantiños de la Copa Federación, competición en la que ya se encuentra en cuartos de final a un paso de la Copa del Rey si supera el derbi provincial ante el Salamanca UDS.

Como si no fuera suficiente, el Santa Marta ha añadido esta misma semana una pieza de gran experiencia a su engranaje: el veterano Kike López, de 38 años, cuya trayectoria habla por sí sola. Real Valladolid, Polideportivo Ejido, UD Salamanca, Villarreal B, Tenerife, Alcorcón, Cádiz, Alcoyano, Atlético Baleares, Ibiza, Melilla, Cornellá y Guijuelo forman parte de una trayectoria que convierte al veterano jugador en uno de los fichajes más llamativos de la categoría en los últimos días.

La historia pesa, pero el fútbol siempre sorprende

Los precedentes no invitan precisamente al optimismo. Diocesanos y Santa Marta se han enfrentado en ocho ocasiones en competición oficial con un balance de cinco victorias salmantinas, dos empates y solo un triunfo amarillo, ocurrido en la primera confrontación. La historia juega en contra, pero también es cierto que el fútbol guarda sus mayores sorpresas para los momentos en que nadie las espera.

El objetivo de los abulenses en tierras salmantinas es sencillo de enunciar y complicado de ejecutar: corregir los errores que han lastrado sus dos primeras salidas, encontrar por fin el camino a la portería contraria y, si la tarde acompaña, regresar a casa con algo bajo el brazo que cambie el color de un inicio de temporada que hasta ahora solo ha pintado en gris.

Porque en el fútbol, como en la vida, la primera luz siempre llega después de la oscuridad más densa. El Diocesanos la busca este domingo en Santa Marta de Tormes.

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