Ángel G. Alameda / Sin apenas tiempo para saborear la gran victoria del pasado miércoles, el Colegios Diocesanos regresa a la competición este sábado 14 de febrero con un exigente desplazamiento al Estadio Alfonso San Casto, donde se medirá al Santa Marta de Tormes (16:15 horas) en un duelo clave para ambos equipos en el Grupo VIII de Tercera Federación.
Los amarillos llegan con la moral por las nubes tras haber sido el segundo verdugo del líder Atlético Tordesillas esta temporada. En el partido aplazado disputado el miércoles en el Adolfo Suárez, el Diocesanos rompió la racha de 16 jornadas invictas del conjunto tordesillano con un triunfo de gran mérito que ha devuelto la confianza al grupo de Iván Lastras después de cinco derrotas consecutivas.
Ahora, el objetivo es repetir sensaciones positivas a domicilio ante un Santa Marta que ocupa la tercera posición con 42 puntos, solo a tres de los dos primeros (Tordesillas y Palencia) y empatado con el cuarto, el Guijuelo. El cuarteto de cabeza mantiene una pugna intensa por el ascenso directo a Segunda RFEF o, al menos, por asegurar plaza en el playoff de promoción.
Los charros llegan con la presión de no poder permitirse tropiezos si quieren seguir en la pelea por el liderato. Gran parte de su crédito se debe a su fortaleza como locales: nueve victorias, un empate y una única derrota en el Alfonso San Casto, lo que les convierte en el equipo más fuerte del grupo jugando en casa.
CONFIRMAR LA MEJORÍA
Por su parte, el Diocesanos se presenta en el duodécimo puesto con 23 puntos, con un colchón de siete sobre la zona de descenso que, sin embargo, podría evaporarse con un par de tropiezos. La victoria ante el líder ha supuesto un soplo de aire fresco y la confirmación de que el equipo está recuperando el buen camino.
El antecedente de la primera vuelta añade un extra de motivación: en Ávila, el Santa Marta se impuso por la mínima (0-1) con gol del excolegial Minisúper. Ahora los amarillos buscarán devolver la derrota y demostrar que su momento de forma es ascendente.
En el apartado de bajas, el técnico Iván Lastras cuenta con dos dudas importantes para este choque: Mayorga y Jorge Rodríguez, cuya presencia se decidirá en las últimas horas previas al partido.
Se trata, por tanto, de un pulso de máxima intensidad: la urgencia de los abulenses por consolidar la salvación frente a la obligación salmantina de no ceder terreno en la zona noble. Un partido que puede marcar un antes y un después en las aspiraciones de ambos equipos en lo que resta de temporada.






