El Colegios Diocesanos en el partido de la primera vuelta en Almazán, donde venció por 0-2

Ángel G. Alameda / El Colegios Diocesanos regresa en la tarde del sábado (16:00 horas) a su feudo de Sancti Spíritu con una misión tan urgente como complicada: detener la hemorragia de resultados negativos ante el que es, probablemente, el rival más en forma del Grupo VIII de Tercera RFEF. Tras la dolorosa derrota sufrida en Palencia (2-1), los de Iván Lastras necesitan sumar para no verse arrastrados a la zona crítica de la clasificación.

Un duelo de dinámicas opuestas

El choque de este sábado presenta a dos equipos en trayectorias radicalmente distintas. Mientras que el ‘Dioces’ encadena tres derrotas consecutivas que le han relegado a la duodécima posición con 27 puntos, el Almazán llega en plena ebullición. El conjunto adnamantino suma siete jornadas invicto, logrando 17 de los últimos 21 puntos en juego y encadenando tres victorias seguidas que le mantienen octavo (38 puntos), con el sueño del playoff aún vivo.

El propio técnico amarillo, Iván Lastras, no ha escatimado en elogios hacia su rival: «Es el equipo más en forma en este momento; los números que está haciendo son de otra liga». Los sorianos, que no pierden a domicilio desde el 10 de enero, destacan además por su solidez defensiva, habiendo mantenido su portería a cero en sus últimos tres compromisos.

El recuerdo de la ida y el factor campo

Pese al favoritismo visitante, el Colegios Diocesanos guarda un as en la manga: el precedente de la primera vuelta. En su visita a La Arboleda, los abulenses fueron capaces de imponerse por 0-2 gracias a los goles de Mayorga y César Robles. Repetir aquella versión será vital para doblegar a un Almazán que cuenta con piezas peligrosas como su máximo artillero Óscar, o los centrocampistas Albitre y Dani Martínez.

Enfermería casi vacía para una ‘final’

La buena noticia para Iván Lastras es que recupera a casi la totalidad de su plantilla tras un periodo marcado por las bajas por lesión y sanciones. Solo Jorge Rodríguez se queda fuera de la convocatoria, a la espera de los resultados de una resonancia magnética.

El encuentro, correspondiente a la jornada 27, contará con el arbitraje del vallisoletano Carlos Cañibano García. Se espera que la afición colegial responda al llamamiento del equipo en un partido clave para coger aire respecto al descenso.

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