A. Goal / El futbolista natural de Pedro Bernardo, Iker Segovia Robles, ha comenzado con pie derecho su nueva etapa en el fútbol castellano-manchego. Tras causar baja hace unas semanas en el Colegios Diocesanos de la Tercera RFEF, el delantero cucharero ha recalado en las filas del Torpedo 66, equipo de la localidad toledana de Cebolla.

Debut y estreno goleador

Iker Segovia ya ha disputado sus dos primeros encuentros con la elástica del conjunto toledano, que milita en el Grupo 2 de la Primera Autonómica Preferente de Castilla-La Mancha.

Iker Segovia, el primero por la izquierda de la fila superior

El debut oficial se produjo hace dos jornadas en el campo del Torrijos. El abulense saltó al césped en el minuto 65 en sustitución de un compañero, en un encuentro que terminó con derrota mínima para los suyos (1-0).

El estreno en casa tuvo lugar el pasado domingo. Segovia formó parte del once inicial en su presentación ante la afición de Cebolla. El delantero cuajó una destacada actuación y fue el autor de un golazo que abrió el marcador en la victoria por 2-0 frente al Fuensalida.

Un refuerzo de garantías para el ascenso

Iker Segovia, un atacante polivalente que puede actuar en diversas posiciones de vanguardia, estuvo cerca de fichar por el Toledo tras su salida del Diocesanos. Finalmente, el jugador se decantó por el proyecto del Torpedo 66, club que actualmente ocupa la octava posición y mantiene el firme objetivo de alcanzar los puestos de fase de ascenso a Tercera RFEF.

La directiva del club toledano se ha mostrado muy satisfecha con la incorporación del abulense, de quien esperan que aporte frescura en la delantera. Con experiencia previa en equipos como el Talavera B y el Deportivo Arenas, Iker Segovia se perfila como una pieza clave para el esquema de su nuevo equipo en la segunda vuelta de la competición.

Artículo anteriorEl Real Ávila resiste al barro y supera al Lealtad
Artículo siguienteAire, frío y emoción en la cuarta jornada de la Copa COABU/Bar Los Rubios