Luis Alfonso Varas / Lo que comenzó como una semana marcada por la incertidumbre terminó convirtiéndose en una auténtica lección de esfuerzo, convivencia y solidaridad. El Campus de Baloncesto de El Tiemblo, que tradicionalmente se celebra en la localidad abulense, tuvo que ser trasladado de urgencia a Alcorcón debido a los incendios forestales que afectaron al municipio y a su entorno.

Lejos de cancelar una actividad esperada durante todo el año, la organización apostó por seguir adelante para que los participantes pudieran disfrutar de una experiencia inolvidable. La decisión permitió que decenas de chicos y chicas de diferentes capacidades compartieran una semana repleta de deporte, aprendizaje y compañerismo.

Durante el campus, el baloncesto fue mucho más que un deporte. Cada entrenamiento, cada juego y cada actividad demostraron que la inclusión es una realidad cuando se crean espacios donde todas las personas tienen la oportunidad de participar, aprender y disfrutar en igualdad de condiciones. La convivencia entre los participantes dejó momentos de emoción, amistad y respeto que difícilmente olvidarán.

El traslado a Alcorcón supuso un importante esfuerzo organizativo, pero también puso de manifiesto la implicación de monitores, familias, colaboradores y voluntarios, que trabajaron para que el cambio de sede afectara lo menos posible al desarrollo del campus.

Aunque la tristeza por la situación que atraviesa El Tiemblo estuvo presente durante toda la semana, el espíritu del municipio acompañó en todo momento a los participantes. Muchos aprovecharon la ocasión para enviar mensajes de apoyo y ánimo a los vecinos y a todos los profesionales que continúan trabajando para hacer frente a las consecuencias del incendio.

La organización quiso agradecer la colaboración de todas las personas e instituciones que hicieron posible el traslado del campus. Durante la semana, el campus recibió la visita de la alcaldesa de Alcorcón, quien quiso conocer de primera mano el desarrollo de la actividad y puso en valor la importancia de la solidaridad entre municipios en momentos difíciles. Durante su visita destacó que «la ayuda entre los pueblos no consiste sólo en atender la emergencia, sino también en echar una mano en todo lo que necesiten», subrayando que iniciativas como esta reflejan el compromiso y la cooperación entre administraciones y ciudadanos. La organización también quiso agradecer este apoyo y destacó el comportamiento ejemplar de todos los participantes, que afrontaron el cambio de sede con una actitud positiva y unas enormes ganas de disfrutar.

Una vez más, el Campus de Baloncesto de El Tiemblo ha demostrado que los valores del deporte —superación, respeto, inclusión y trabajo en equipo— son capaces de vencer incluso las circunstancias más difíciles. La edición de este año será recordada no solo por el cambio de escenario, sino por haber mostrado que, cuando las personas caminan unidas, ningún obstáculo es insalvable.

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