López Manrique / El Óbila Club de Basket afronta este sábado un examen de madurez en su camino hacia el play-off. Tras un inicio de 2026 impecable, con una contundente victoria en Navarra y el exitoso debut de Abdoulaye Toure, el conjunto verderón recibe en el CUM Carlos Sastre (19:00 horas) al Iruki Take, un rival directo que amenaza su posición de privilegio en la tabla.

El partido, correspondiente al inicio de la segunda vuelta, es algo más que una cita rutinaria. Abulenses y guipuzcoanos llegan empatados con un balance de 9 victorias y 4 derrotas, ocupando la tercera y cuarta plaza respectivamente. Además, el Óbila tiene una cuenta pendiente: en la jornada inaugural, los de Tolosa se llevaron el gato al agua en la prórroga (72-69), siendo la única derrota a domicilio de los verderones en toda la temporada.

El Iruki Take, dirigido por Goar Artetxe, es un visitante temible que basa su éxito en un bloque joven y un ritmo de juego vertiginoso. Jugadores como Beñat Etxeberría y Jon Urtxulutegui son las principales amenazas de un equipo que solo ha cedido en dos canchas esta campaña.

Optimismo en el cuerpo técnico verderón

David Serrano ‘Dave’, segundo entrenador del Óbila, ha destacado la importancia estratégica del choque: «Es un partido vital. El que gane seguirá la estela de Baskonia y Zornotza; el que pierda, empezará a mirar de reojo al Cantbasket».

Serrano asegura que el equipo llega en su mejor momento tras el parón navideño, destacando tres aspectos. El primero la mejoría defensiva: «Allí perdimos en la prórroga, pero ahora somos mejores. Hemos hecho scouting y sabemos que juegan muy rápido, buscando tiros en los primeros segundos de posesión”. El segundo, el factor Toure: «Abdoulaye ha encajado muy bien. Es muy rápido, corre bien la pista y tenemos que potenciar sus puntos fuertes para suplir las bajas”. Y el tercero, el reencuentro con la afición: «Tras dos derrotas seguidas en casa al final de 2025, es la oportunidad de volver a conectar con nuestra gente y demostrar que podemos competir arriba«.

Con la moral por las nubes tras el triunfo ante Megacalzados Ardoi, el Óbila busca dar un golpe sobre la mesa, afianzarse en los puestos de ascenso y, de paso, vengar la derrota del partido de ida.

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