El Correo de Burgos / Diego Rubio ha sido, de largo, el mejor representante del Burgos BH en la primera parte de la temporada. El abulense ha vivido sensaciones contrapuestas en estos primeros meses de competición. Sus actuaciones han sido notables en carreras como la Volta a Catalunya -fue segundo en la sexta etapa- o Vuelta a Castilla y León -acabó quinto en la general-, aunque también ha degustado el sabor más amargo del ciclismo con un atropello sin consecuencias graves a finales de marzo y una caída en la Vuelta a Aragón en mayo en la que se fracturó el radio de su brazo izquierdo.

Ya ve la luz al final del túnel y después de un parón obligado de casi un mes ha regresado a los entrenamientos con el objetivo de preparar a conciencia la segunda parte del curso y con la mente en la próxima Vuelta a España.

No estará en los nacionales y es que entiende que necesita un mayor periodo de trabajo antes de regresar a la competición. El recorrido no se adaptaba a sus características, por lo que ha preferido esperar y será el próximo 12 de julio cuando se vuelva a colgar un dorsal en el Trofeo Agostinho en tierras portuguesas. «Correr el Campeonato de España no parecía absurdo, porque no estoy en buena forma y además existe un mayor riesgo de caída. Por eso hemos preferido retrasar mi reaparición», explica el ciclista.

Está contento con cómo le están saliendo las cosas y lamenta que se haya quedado tan cerca de la victoria. «Estoy satisfecho, porque creo que todo lo que ha estado en mi mano ha salido bien. Luego no se pueden controlar otras cosas como el accidente o la caída en Aragón. Creo que en las carreras he estado a un buen nivel», comenta.

Prefiere quedarse con lo positivo y, aunque tiene presente lo negativo, sabe que no le queda otra que «olvidar» y mirar para adelante. «Son cosas a las que no puedes dar más vueltas. Es verdad que te afectan mentalmente, pero una vez que ha pasado no queda otra que seguir trabajando para conseguir los próximos objetivos», señala.

Recuerda que lo conseguido, que los puestos de honor que acumula han llegado gracias al «trabajo» diario. Sabe perfectamente a qué puede aspirar y entrena para que una oportunidad como la que tuvo en la Volta se vuelva a presentar. «Trabajo para poder ganar una etapa, porque por mis características sé que es complicado aspirar a una general. Sabía que si hacía bien las cosas podía estar ahí. Ahora queda prepararse al cien por cien para llegar en un buen estado tanto a la Vuelta a Burgos como a la Vuelta a España», finaliza.