Ángel G. Alameda / La 49ª Vuelta a Ávila vivió este sábado una segunda etapa marcada por la emoción y el esfuerzo. El valenciano Daniel Cepa (Caja Rural-Alea) se alzó con la victoria en la meta de Sotillo de la Adrada, mientras que el argentino Fabrizio Crozzolo (Technosylva-Maglia-Rower-Bembibre) defendió con solidez el maillot amarillo de líder.
La jornada, de 139 kilómetros, estuvo protagonizada por una fuga de cinco ciclistas que llegó a contar con una ventaja de hasta minuto y medio sobre un pelotón controlado por el equipo del líder. En esta escapada se encontraba Cepa, junto a Jorge García (El Bicho-Plataforma Central), Presley Evans y Óscar Fuentes (Equipo Cortizo) y Joan Martí Bennassar (High Level Sport).

El cuarteto adquiría una ventaja sobre sus perseguidores que oscilaba en torno a los 40”. Cerca de El Tiemblo, donde se situaba la segunda meta volante -la primera estuvo en Mingorría, por donde pasó en segundo lugar el corredor de esta localidad, Héctor Pindado-, se les unió un quinto ciclista, Jorge García (El Bicho-Plataforma Central), cuya aventura no duró demasiado porque sufría un reventón en la rueda.
La elevada temperatura hacía muy dura la etapa para los participantes, quebrándose el pelotón principal, del que saltaban siete corredores en persecución de la cabeza. De los de delante, saltaba Fuentes al primer paso por Sotillo de la Adrada. Pero cuando la carretera empezó a picar hacia arriba, en búsqueda de la cima del puerto de Casillas, de 1ª categoría, se quedaba clavado. De los tres primeros, a menos de 20 kilómetros, Daniel Cepa efectuaba un ataque en las rampas que le facilitaba establecer distancias con sus compañeros de fuga, que se quedaban casi fijados a la carretera.
Por detrás, el líder Crozzolo tomó las riendas de la persecución junto a sus principales rivales por la clasificación general, el campeón de España élite José María Martín (Extremadura Pebetero) y César Pérez (Finisher Keren Pharma), con quienes logró consolidarse como el trío de aspirantes al triunfo final. Cepa coronó el puerto con 50 segundos de ventaja y consiguió mantener la distancia, cruzando la meta en solitario con 33 segundos de ventaja sobre el grupo perseguidor con un tiempo de 3 horas, 17 minutos y un segundo, llegando juntos por detrás el alicantino Martín (2º) y Crozzolo (3º) y López (4º).

El primer abulense en acabar fue Alejandro del Cid (Gomur Cantabria Infinita), noveno bajo la pancarta sotillana a 1’ 06”, mientras que Yeray Sastre (El Bicho Plataforma Central) ocupaba el puesto 34º a 2’58”. Se retiraban Héctor Pindado (Gomur Cantabria Infinita) y Santos Velayos (Multihogar Cantabria)
Después de la segunda etapa, Crozzolo mantiene el liderato de la clasificación general con una ajustada ventaja de 31 segundos sobre Martín (líder de la montaña) y Pérez, que comparten la segunda posición. El argentino encabeza además las clasificaciones por puntos y mejor joven, con Bennassar primero en las metas volantes y Technosylva Maglia Rower Bembibre por equipos. Sastre sigue siendo el mejor abulense, situado el 16º de la general a 9’18”, mientras que Del Cid es el 28º a 12’ 02”.
La tercera y última etapa de la ronda abulense proclamara el vencedor final en la capital abulense cuando cruce la meta de la calle Hornos Caleros, después de 145 kilómetros desde Navarredondilla, atravesando cuatro puertos, dos de ellos de primera categoría, el Morisco y el Boquerón. Este último, cuando resten únicamente 15 kilómetros, podría ser el que decidiera definitivamente la Vuelta a Ávila 2025.






