Diego Rubio a la derecha, bajo el aguacero de Madrid / @PhotoGomezSport
@deportesavila / La 29ª Vuelta Internacional a la Comunidad de Madrid se cerró ayer domingo con el ya tradicional circuito urbano por las calles del Barrio del Pilar, por los alrededores del Centro Comercial La Vaguada. En una jornada marcada por la lluvia, el frío y el viento, el protagonismo fue para el abulense Diego Rubio quien se filtró en la fuga del día junto con otros siete corredores, con diferencias que siempre rondaron por debajo del minuto, claramente insuficiente para sorprender al pelotón principal siempre comandado por el tren azul del Movistar.

Las duras condiciones meteorológicas en forma de tremendo chaparrón pusieron unas pinceladas épicas a una etapa que fue más dura de lo inicialmente previsto y donde algunos ciclistas sufrieron de lo lindo por aguantar el ritmo del grupo principal.
A falta de cuatro vueltas para el final, Diego Rubio lanzó un ataque marchándose en solitario y desafiando el orden marcado por el pelotón. La empresa era complicada, pero hasta poco antes de encarar la última vuelta no fue neutralizado, momento en el que se empezó a preparar el sprint final, que coronó al colombiano Juan Sebastián Molano, que lograba su primera victoria como profesional. Los abulenses participantes en la carrera madrileña ocuparon los siguientes puestos: 37º José Antonio de Segovia (Louletano Hospital-Loulé), a 14”; 81º Víctor Martín (Burgos BH), a 2’28”; y 87º Diego Rubio (Caja Rural-Seguros RGA), a 3’01”.
El andaluz Juan José Lobato (Movistar) consiguió adjudicarse la Vuelta a Madrid tras concluir segundo después de 75 kilómetros, el resultado de dar 15 vueltas al circuito, cinco menos de las inicialmente previstas. En la general, los abulenses terminaban: 37º José Antonio de Segovia, a 3’52”; 62º Diego Rubio, a 6’41”; y 86º Víctor Martín, a 13’25”.
Diego Rubio:Había que buscar la fuga y tener protagonismo. No era muy numerosa, pero había gente con muchas ganas y por detrás el frío podía pasar factura. Arranqué a tope en los últimos veinte kilómetros, cogí unos treinta segundos, pero era muy complicado. Aun así, había que intentarlo”.