@deportesavila / La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental de la Junta de Castilla y León ha hecho oficial su postura: no a las prohibiciones generales, sí a la gestión técnica y el seguimiento riguroso. Así lo recoge la Orden publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL), que regula la media veda 2026 con medidas pioneras: se mantiene la caza de la codorniz y, por primera vez, se autoriza el aprovechamiento de la tórtola europea en 682 cotos de la Comunidad, de los cuales 30 están en la provincia de Ávila.
El consejero, el abulense Joaquín Antonio Pino, ha defendido esta decisión como un «compromiso con el sector cinegético desde el rigor y la seguridad jurídica«. «No aceptaremos vetos genéricos que ignoren la realidad de nuestro territorio. Castilla y León demuestra que la caza sostenible, con datos y control, es posible«, declaró ante las Cortes.
¿Qué permite la nueva Orden?
✅ Codorniz: Podrá cazarse del 15 de agosto al 20 de septiembre de 2026, solo martes, jueves, sábados y domingos, con un cupo máximo de 20 ejemplares por cazador y día.
✅ Tórtola europea: Autorizada en 682 cotos (incluidos 30 en Ávila) a partir del 25 de agosto, con un límite de 6 ejemplares por cazador y jornada. El cupo total para la Comunidad es de 15.309 tórtolas, bajo estricto control.
📌 Obligaciones clave:
- Registro obligatorio de capturas: Los cazadores deberán anotar sus presas en fichas físicas o a través de la plataforma CAPTURCYL (herramienta telemática de la Junta).
- Comunicación antes del 1 de octubre: Los titulares de los cotos deben reportar las capturas para validar datos ante la Comisión Europea.
- Gestión adaptativa: Los cotos pueden adherirse a un sistema de cupos dinámicos, basado en el estado real de las poblaciones.
Otras especies y cupos
Durante la media veda, también se podrán cazar:
- Urraca, corneja, conejo y zorro (sin restricciones de fechas).
- Paloma torcaz y bravía (a partir del 25 de agosto).
- Especies migratorias con cupos:
- 4 avefrías comunes.
- 3 agachadizas (en conjunto).
- 3 becadas.
- 2 silbones europeos.
Impacto económico y social
La Junta subraya que estas medidas protegen una actividad vital para el medio rural, generando empleo en cotos, hostelería y servicios locales. «La caza es un motor económico en nuestros pueblos, y con esta Orden garantizamos su futuro sin poner en riesgo la conservación«, destacó Pino.
Además, el sistema de colaboración entre cazadores, federaciones y Administración convierte a los propios cazadores en «aliados del seguimiento científico«, aportando datos para tomar decisiones basadas en evidencia.
Reacciones y futuro
La Federación de Caza de Castilla y León ha celebrado la medida, que considera «un ejemplo de diálogo y gestión responsable«. La Junta, por su parte, reitera su compromiso de defender este modelo ante Europa, demostrando que «la caza sostenible y la conservación no son incompatibles«.
Con esta Orden, Castilla y León se posiciona como líder en gestión cinegética adaptativa, combinando tradición, economía rural y ciencia.






