@deportesavila / El alpinista abulense Carlos Soria se encuentra en el campo base del Dhaulagiri, a donde llegó en helicóptero, esperando que en los próximos días pueda alcanzar la cima de la séptima montaña más alta del mundo (8.167 m.) y una de las dos cumbres que le restan para completar los catorce ocho miles del planeta, la otra es el el Shisha Pangma.

Junto con Sito Carcavilla y cuatro amigos ha estado previamente aclimatándose en un trekking “fabuloso” por el valle del Khumbu, antes de encarar la aventura de conquistar la cumbre, teniendo previsto encarar la primera salida mañana o pasado “hacia los campamentos de altura y, sobre la marcha, veremos hasta donde subir”. Podrían entonces “subir a la cumbre o volvernos a bajar, depende cómo lo veamos”.

Desde Nepal, el veterano montañero de 83 años comunica encontrarse con “muy buenas sensaciones” y hallarse la montaña “en las mejores condiciones que ha estado nunca”. Ahora mismo es la única expedición existente en el campo base, después de que una de ellas haya conseguido hollar la cima del  Dhaulagiri y del fallecimiento por agotamiento del alpinista griego Antonis Sykaris cuando descendía de haber hecho cumbre, resultando ileso su sherpa Dawa.

Para Soria será el decimotercer intento de escalar el Dhauligiri. Su primera incursión a esta montaña que tanto se le resiste la hizo en 1998 y la última tuvo lugar el pasado año.