López Manrique / El Óbila Club de Basket sigue blindando su proyecto para la temporada 2026/2027 apostando fuerte por el talento de la casa. Tras la continuidad de Dani Carretero, la entidad verderona ha hecho oficial la renovación de Carlos Hernández Martín, un jugador moldeado en la ‘Familia Óbila’ desde categoría Mini que, por méritos propios, pasa a ser integrante de la plantilla FEB a todos los efectos.
A sus 19 años y con sus imponentes 2,02 metros de estatura, el alero abulense deja atrás la ficha del equipo de Primera Nacional para asentarse definitivamente en la Tercera FEB. Una evolución natural para un canterano cuyo techo parece no tener límite.
Una progresión avalada por los números
La apuesta por Carlos no es casualidad; es el fruto de un rendimiento contrastado. Ya el curso pasado, siendo aún jugador del filial, el alero tuvo un peso específico en los esquemas del primer equipo, respondiendo con madurez y compromiso cada vez que saltó a la cancha.
Su impacto durante la pasada campaña habla por sí solo. Disputó un total de 24 partidos de liga, sumando 245 minutos sobre la cancha en los que anotó 66 puntos, convirtiendo 8 triples y capturando 49 rebotes.
Polivalencia y envergadura al servicio del equipo
Carlos Hernández destaca por ser un alero moderno y versátil. Su gran envergadura le permite ser un baluarte en el rebote, mientras que en ataque hace daño tanto en el tiro exterior como corriendo la transición para finalizar con potencia hacia el aro. Su disposición táctica, demostrada desde su etapa júnior al servicio del cuerpo técnico, lo convierte en una pieza estratégica de gran valor.
Desde el Óbila Club de Basket celebran la continuidad de uno de sus mayores activos de cantera, convencidos de que esta temporada de consolidación en la categoría FEB será el escenario perfecto para confirmar su meteórico crecimiento.






