Ángel G. Alameda / Real Ávila y Gimnástica Segoviana empataron a cero en un clásico donde el que se pudo llevar la victoria fue el equipo visitante, pero el guardameta local Alberto tuvo una actuación impecable evitando el peligro de los de la ciudad del acueducto, que en el tramo final del encuentro asediaron el marco abulense. El árbitro anuló al cuadro azulgrana -vestido en esta ocasión de camiseta blanca y pantalón negro-, un gol en el período de descuento por mano de Rubén.

El duelo entre eternos rivales no deparó demasiado fútbol. Los de Jonathan Prado se vieron dominados por el rival y apenas inquietaron al portero Facundo, que fue casi un espectador más. Solo dos oportunidades claras para el Real Ávila. Una en el primer tiempo, en las botas de Diego Ortiz al rematar fuera un centro de Rubén Ramiro por la derecha, tras una veloz internada del madrileño, que tenía que retirarse posteriormente del terreno de juego lesionado tras haber jugado infiltrado. Y otra en la segunda mitad, a balón parado, mediante un saque de falta por parte de Sergio Ramos que rozó el larguero.

Las bajas que presentó la Gimnástica no afectaron al rendimiento del equipo segoviano. En el Real Ávila se caía a última hora Obispo que sufría una elongación en el entrenamiento del viernes y el míster decidía no convocarle como medida de precaución para evitar un mal mayor. En el once inicial regresaba al eje de la defensa el capitán Llorián, cumplido el partido de sanción y se quedaba Oli en el banquillo, a donde también iban a parar Mayorga e Iván Vila, dando entrada a Juli y Toni Miguel, saliendo este último por primera vez como titular.

Con más decisión entró en el campo la Segoviana, probando pronto Ivi a Alberto con una vaselina ante la que el portero no tenía más remedio que meter la mano para forzar un saque de esquina. Insistiría Ivi con un disparo que rozó el marco. Luego vino la única ocasión del Real Ávila, ya comentada con Diego Ortiz como rematador de la asistencia al segundo palo de Rubén Ramiro, el más incisivo de los locales. Volvería después Alberto a ser protagonista evitando el gol a un balón metido al área junto al poste por Dani Calleja.

Habiendo tenido poco el balón en su poder el Real Ávila y cuando el primer tiempo estaba a punto de concluir, pecó Rubén Ramiro de inocente tras ser zancadilleado al entrar en el área segoviana. El extremo era parado por Rubén pero no caía al suelo y el árbitro no apreciaba la pena máxima.

Una vez que los equipos comenzaron la reanudación, trató el cuadro local de llevar la iniciativa sin demasiado éxito. Alberto era de nuevo el que impedía el gol ante el acoso segoviano. Hasta en tres ocasiones atrapaba la pelota a acciones de Dani Arribas. La primera deteniendo un tiro, la segunda parando un remate de cabeza y la tercera impidiendo el mano a mano del jugador visitante.

Mientras que el Real Ávila había intentado mejorar su poder ofensivo, sin conseguirlo, con la reaparición en el campo de Javi de Mesa, en lugar del lesionado Rubén Ramiro -ausencia que se notó en demasía-, y de Iván Vila y Mayorga por Juli y Diego Ortiz, respectivamente, la Segoviana se fue a por el partido en los veinte minutos finales. Forzó varios saques de esquina en los que la defensa encarnada tuvo que emplearse a fondo para rechazar balones desde su área. En medio de ese asedio se produjo un disparo de Sergio Ramos que pegó en el travesaño.

Con cinco minutos añadidos, en la prolongación Rubén cogía un rechace en el área del Real Ávila y lo convertía en gol, que afortunadamente para los de Jonathan Prado no subió al marcador porque el colegiado apreciaba que el jugador gimnástico había tocado con la mano la pelota.

El empate mantiene al Real Ávila en la sexta posición, a cinco puntos de distancia de la zona de play off que cierra el Numancia B, que con dos partidos pendientes de jugar podría obtener una ventaja ya insalvable para las aspiraciones encarnadas, donde la falta de gol es acuciante. En los siete partidos que se llevan jugados en 2019, la portería contraria únicamente ha sido perforada tres veces, encajando cinco goles. 

Jonathan Prado: “No sé si dar por bueno el empate

La primera parte hemos buscado que fuese de control, sumando pases de control para llevar el balón a nuestro centro de ataque. La segunda parte se nos ha hecho más larga, hemos sufrido mucho, sobre todo en los últimos veinte minutos. Ellos han tenido ocasiones bastante claras y lo más normal es que hubiesen sacado la victoria pero esto es el fútbol. La Segoviana es un equipo muy competitivo que sabes que en cualquier acción te puede generar peligro. Hemos conseguido dejar la portería a cero que no es fácil. Sinceramente no sé si dar por bueno el empate, al final de temporada veremos, será el momento de hacer valoraciones”.

Alberto: “Un punto que nos sabe a negativo

El guardameta del Real Ávila se mostraba “contento con la actuación individual pero nos quedamos con un punto que nos sabe a negativo”. Reconocía que había sido superior la Segoviana, con “más ocasiones”, mientras que el Real Ávila en los tres cuartos del campo no tuvo “llegadas ni acercamientos”. “La primera parte ha sido buena pero la segunda nos hemos encerrado”, afirmaba, señalando como positivo el volver a recuperar jugadores, pero lamentando la lesión de su compañero Rubén Ramiro, resentido de un edema óseo en el calcáreo que padece desde hace tres semanas.

FICHA TÉCNICA:

0 Real Ávila: Alberto, Edu, Sergio Nieto, Garretas, Llorián, Peli, Rubén Ramiro (Javi de Mesa, m. 59), Toni Miguel, Juli (Iván Vila, m. 67), Sergio Ramos y Diego Ortiz (Mayorga, m. 75).

 

0 Gimnástica Segoviana: Facundo, Adrián, Rubén, Juan de la Mata, Anel, Manu, Domingo, Quino, Ivi (Gómez, m. 66), Dani Calleja (Peli, m. 90) y Dani Arribas (Dani Abad, m. 87).

Árbitro: Alberto Sánchez Ingidua (Salamanca), asistido en las bandas por Iván Martín González y Fernando Peláez Santamarta. Mostró tarjetas amarillas al local Javi de Mesa y a los visitantes Manu, Dani Calleja, Quino y Rubén.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la vigésimo quinta jornada del grupo VIII de Tercera División, disputado en el estadio Adolfo Suárez, con asistencia de unos 800 espectadores.