Ángel G. Alameda / El Real Ávila sufrió este domingo un duro revés en sus aspiraciones de disputar la fase de ascenso tras caer con contundencia por 4-1 en su visita al Rayo Cantabria, un resultado que deja al conjunto encarnado fuera de los puestos de playoff (6º) a falta de una sola jornada para el final del campeonato, obligado ahora a ganar en la última fecha al campeón Deportivo Fabril y esperar otros resultados.

El encuentro se torció muy pronto para los de Aitor Martínez, que encajaron un auténtico golazo en los primeros compases. El míster encarnado reconoció que los errores propios condicionaron por completo el partido desde los primeros compases. “Nos hemos puesto por debajo muy pronto en el marcador. Poco se puede reprochar ahí, pero después cometimos demasiados errores en salida de balón que les dieron mucha vida”, explicó el entrenador.

Martínez lamentó especialmente la falta de contundencia en momentos clave del choque. “Cuando empezábamos a asentarnos y a meterles en su campo llegó otro error en un saque de banda que nos costó el segundo. Ahí ellos se sintieron mucho más cómodos”, señaló. El técnico añadió que el tercer tanto del equipo cántabro volvió a llegar tras una pérdida evitable: “Otro error en salida nuestro facilitó el 3-0 y a partir de ahí se puso muy cuesta arriba”.

Más allá del resultado, Martínez admitió que al equipo le faltó ese punto competitivo necesario en una cita de máxima exigencia: “Somos un equipo con buenas condiciones, pero siempre y cuando estemos al máximo. Hoy, por momentos, no daba esa sensación. Quizá nos ha faltado competir mejor en muchos momentos del partido”.

Pese a la derrota y las críticas de la afición, el entrenador no quiso señalar una falta de compromiso de sus futbolistas a los que defendió. “No creo que haya sido un problema de actitud. Los chicos lo han intentado, pero nos ha faltado entender mejor los momentos del partido, dar ese paso al frente cuando el encuentro se puso cuesta arriba y competir al máximo, porque este equipo solo puede rendir cuando está al cien por cien”, afirmó.

El plan táctico también se vio condicionado por las bajas en el centro del campo de Javi Grillo y Markel Ruiz, ausencias que obligaron al cuerpo técnico a modificar el esquema habitual. “Buscábamos más estabilidad con un doble pivote, retrasando a Carlos Pérez, que nos ha dado mucha salida de balón, pero luego nos faltó frescura en el último tercio”, explicó el preparador sobre una apuesta táctica que no terminó de dar resultado.

Con esta derrota, el Real Ávila ya no depende de sí mismo sino a expensas de terceros para entrar en la promoción de ascenso. Aun así, Martínez lanzó un mensaje de confianza de cara a la última jornada. “Tenemos que ser optimistas. Seguimos en una posición privilegiada. Hay enfrentamientos directos y se van a dejar puntos. Si hacemos nuestros deberes en casa todavía pueden darse resultados que nos metan en el playoff”, aseguró.

Ezequiel Loza: “La gente se ha dejado la vida en el campo

Mientras tanto, en el bando local, el entrenador del Rayo Cantabria, Ezequiel Loza, destacó el gran trabajo de sus jugadores y se mostró muy satisfecho con la actuación de su equipo que ahora depende de sí mismo para sellar la permanencia. “El equipo ha hecho un partido tremendo. Desde el principio fuimos a por ellos, supimos aprovechar sus espacios y defensivamente estuvimos muy sólidos”, resumió.

El Real Ávila, en una auténtica final a un solo partido, se jugará ahora en casa toda la temporada en la última jornada, obligado a ganar y a esperar un tropiezo de sus rivales directos mirar de reojo lo que ocurra en otros campos para mantener vivo el sueño del ascenso.

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