Ángel G. Alameda / El Real Ávila atraviesa su mejor momento de la temporada. Tras la contundente victoria por 0-4 frente al Sámano, el entrenador encarnado, Aitor Martínez, lanzó un mensaje de satisfacción, pero también de cautela. Pese a la diferencia en el marcador, el técnico destacó la actitud de un vestuario que no se confía ante la situación clasificatoria del rival.
Seriedad y pegada en un campo difícil
Martínez subrayó que el equipo afrontó el duelo «con mucha humildad y respeto«, sabiendo que ninguna victoria fuera de casa es sencilla. «Nos hemos puesto por delante bastante pronto y eso ayuda mucho. En la segunda parte el equipo volvió a salir enchufado, generamos muchas ocasiones claras y finalmente logramos materializarlas«, analizó el preparador.
Uno de los puntos más positivos de la jornada fue la reivindicación de los hombres de ataque. El hat-trick de Gonzalo Serrano y el tanto de Runy suponen, en palabras del míster, un «refuerzo positivo» para la confianza del bloque: «Es importante que vean el premio al trabajo; el equipo genera mucho fútbol ofensivo y eso acaba dando frutos«.
Una dinámica de «parte noble«
Con 16 puntos logrados de los últimos 18 en juego, el Real Ávila se ha instalado definitivamente en la zona alta de la tabla. «Continuar con esta dinámica nunca es fácil en esta categoría, donde hay muchos altibajos. Parece fácil ganar 0-4 fuera, con el viaje de por medio, pero no lo es«, recordó Martínez, quien también aprovechó para celebrar la participación de jugadores que contaban con menos minutos hasta la fecha.
Llamamiento al «fortín» Adolfo Suárez
Con solo cinco jornadas para el final del campeonato y tres de ellas en casa, Aitor Martínez tiene claro que la clave del éxito reside en la comunión con la grada. El técnico lanzó un mensaje directo a los seguidores encarnados para este tramo decisivo:
«A la afición solo puedo agradecerle su apoyo incondicional. Si puede venir más gente a animar, si cabe, pues encantado, porque creo que juntos y unidos lo vamos a sacar. Es fundamental para seguir mirando objetivos ilusionantes«.
El Real Ávila encara ahora la recta final con el optimismo de los resultados y la solidez de un bloque que, según su entrenador, ha aprendido a competir con la máxima exigencia en cualquier escenario.






