
López Manrique / Mañana viernes, el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza será testigo de un momento histórico: el debut de Aday Mara con la selección española de baloncesto en el partido contra Portugal, correspondiente a la segunda fase de las ventanas FIBA rumbo al Mundial de Qatar 2027. El pívot de 2,21 metros y 2,31 de envergadura, una de las mayores promesas del baloncesto nacional, dará así sus primeros pasos con La Roja, siguiendo los pasos de su familia en el deporte de élite.
Aunque Aday nació en Zaragoza hace 21 años, su conexión con Ávila proviene porque su madre, Angélica ‘Geli’ Gómez, fue una de las centrales más dominantes del voleibol español y dejó huella en el Caja de Ávila-Casa Social Católica durante las temporadas 2000/2001 y 2001/2002. Con 1,93 metros de altura, destacó como una de las mejores bloqueadoras de la época, compartiendo vestuario con jugadoras como Esther López, Diana Sánchez, Olena Zalyubovska, Rebeca Serrano, Menchu Miranda y Mónica Bhanson. Bajo su liderazgo, el equipo abulense logró el tercer puesto en la Copa de la Reina (2000/2001) y en la División de Honor Femenina (2001/2002).
Geli, con un palmarés impresionante (5 Ligas con el Marichal Tenerife, 1 con Murcia, 6 Copas de la Reina y un Campeonato de España de vóley playa), fue 178 veces internacional con la selección española. Ahora, su hijo Aday, campeón de la NCAA con los Michigan Wolverines y futuro jugador de la NBA con Oklahoma City Thunder (elegido en el 12º puesto del Draft 2024, solo por detrás de Pau Gasol, Ricky Rubio y Fran Vázquez en la historia del baloncesto español), hereda su pasión por el deporte y la camiseta nacional.
El padre de Aday, Javi Mara, también fue jugador profesional de baloncesto, militando en equipos como el Basketmar de La Coruña y el CAI Zaragoza en la ACB. Así, el joven pívot creció en un entorno donde el deporte de alto nivel era el pan de cada día.
Con su físico imponente, versatilidad y proyección, Mara está llamado a ser una de las referencias del baloncesto español en la próxima década. Su debut con la selección llega en un momento clave, con España buscando consolidar su plaza en el Mundial 2027. Mañana, en Zaragoza, el legado de su madre y el de su padre se unen en la cancha, donde Aday comenzará a escribir su propia historia.





