Juan Manuel Sánchez / Conchi, ayer, cuando Santi me comunicó tu fallecimiento, no pude por menos de fijar mi vista en un objeto que adquirí en uno de de mis viajes atléticos.

Dicho objeto, me hizo recordar que allá por 1991, una mañana, durante aquel intercambio deportivo de saltadores y entrenadores rusos y españoles que tuvo lugar en Moscú, decidimos madrugar con la intención de pasar por un «Mercado del Pueblo” antes de la sesión de entrenamiento que habíamos programado con Santiago.

Nuestra idea era comprar algún objeto artesanal que nos gustara.

Ya en el recinto del mercado, hicimos unas risas. -¡Qué fácil era reír  contigo!-, mientras iniciábamos el regateo con el vendedor.

Al final compramos dos preciosas balalaikas que fueron la envidia del grupo.

Hasta ahora, aquella balalaika siempre traía a mi memoria hermosos momentos como los vividos en aquella concentración o en otras en las que que coincidíamos con  saltadores abulenses como Ángel Hernández, Raúl Chapado o Roberto Garcinuño.

Y… ¡qué decir!… de aquellos Campeonatos de España en los que, de antemano, sabíamos que tú   y «Santi» terminaríais en lo más alto de podio.

A partir de ahora, esa balalaika se convertirá en un objeto agridulce, pues me recordará también que tú, uno de los mitos de atletismo abulense, ya no estás entre nosotros.

Conchi,  a pesar de haber nacido en Palencia, desde el punto de vista atlético, siempre te consideraremos abulense, pues aquí iniciaste tu andadura en el triple a las órdenes de Santiago Moreno, y aquí también conseguiste tus  primeros éxitos y tu mayor nivel atlético.

Descansa en paz Reina, Jamás te olvidaremos.