Quedan dos días de marcha a la expedición BBVA al Dhaulagiri que capitanea el alpinista abulense Carlos Soria, que ha decidido pasar una jornada de descanso en un ‘Yakharta’, lugar donde pastan los yaks, con el fin de aclimatarse mejor para las dos jornadas que restan hasta llegar al campo base.

Hoy hemos aprovechado y hemos caminado durante tres horas buscando el camino por el que ascenderemos mañana. Una vez que se encuentra, es bastante fácil de seguir, pero no es tan sencillo encontrarlo, así que hemos aprovechado para construir señalizaciones de piedra, que nos van a venir muy bien cuando salgamos mañana temprano, especialmente si hay niebla”, escribe el veterano montañero en su diario.
En esta jornada de descanso la expedición BBVA se ha encontrado con un alpinista alemán que les ha informado de la inexistencia de nieve hasta el campo base, “lo que seguro que nos facilita las cosas a nosotros y a los porteadores”.
La etapa de mañana es, sin duda, la más complicada de la marcha de aproximación al campo base. Se comienza con un trecho muy empinado hasta alcanzar los 4.500 metros, y a partir de ahí hay que recorrer varias horas de subida más tendida, hasta superar los 5.200 metros. Por último, se baja de nuevo un poco para hacer noche en el llamado Valle Escondido (Hidden Valley), a unos 5.000 metros”, explica Carlos Soria.