Á.G.A. / El futbolista abulense Sergio Mayorga Caballero no continuará en el Real Ávila la próxima temporada por “decisión tomada unilateralmente por el jugador, a pesar de contar con una oferta de renovación”, según un comunicado emitido por el club encarnado.

Mayorga se ha despedido de los aficionados del Real Ávila con un mensaje en las redes sociales, afirmando que para él “hoy es un día difícil”. Porque el delantero surgió en la cantera encarnada de un club que ha sido su casa desde los cinco años y ahí ha permanecido casi siempre, salvo el paso por el Colegios Diocesanos de la División de Honor Juvenil y la Cultural Deportiva Cebrereña, equipo que le dio la oportunidad de debutar en Tercera División hace tres años.

Muchas horas de entrenamientos y partidos, muchos años yendo cada domingo al estadio a animar desde la grada, y por suerte, las dos últimas temporadas dejándome la piel en el campo”. Y es que Mayorga ha podido vestir la camiseta del primer equipo del Real Ávila los dos últimos años, aunque de forma discontinua, período en el que ha resultado afectado por las lesiones, en especial por una que sufrió en su mejor momento, cuando estaba concentrado con la selección de Castilla y León de UEFA.

Cada segundo que he llevado esta camiseta he dado todo lo que tenía, gracias a esa ilusión que siempre he tenido de poder jugar en el Adolfo Suárez”, comenta el delantero, que considera que ahora “es el momento del cambio” y el de “dar un paso y seguir creciendo como jugador, y para ello debo disfrutar de lo que más me gusta, sumando minutos en el campo, aunque eso suponga salir de mi casa”.

Mayorga, con 22 años actualmente, pretende tener mayor continuidad en el terreno de juego, que podría obtenerla en el que a falta de confirmación oficial será su próximo equipo, también abulense e igualmente de Tercera División: el Colegios Diocesanos, al que regresará junto al defensa central Oli, asimismo encarnado de toda la vida y con una trayectoria deportiva similar.

El ya ex jugador del Real Ávila se despide como “un encarnado más” con agradecimientos “a cada uno de mis compañeros con los que he compartido vestuario, por hacerme mejor cada día”. No olvida “el trato excelente que siempre he tenido de la afición”, deseando a su club de toda la vida “mucha suerte esta temporada, ojalá sea la del ascenso, allí estaré para vivirlo”.