El partido estuvo marcado por el arbitraje excesivamente casero sufrido durante todo el partido
Once inicial del Real Ávila en Benavente
Comentario de Foreman / Fue desesperante, cada vez que el Real Ávila se acercaba al área local, el entrenador benaventano gritaba “fuera de juego” y el colegiado obediente sancionaba un fuera de juego. Cuando era el equipo local el que atacaba y se acercaba al área abulense el entrenador local gritaba “eh” y el árbitro sancionaba la correspondiente falta, Parecía que habían estado ensayando durante toda la semana.

Con esta tónica se iba desarrollando todo el primer tiempo, si a ello añadimos que el Real Ávila salió un tanto despistado, que no estaba haciendo ni mucho menos su mejor partido y que ya en el minuto 3 Galindo había desaprovechado una clara ocasión de gol ante Nicolás, tras una de sus arrancadas desde el centro del campo, el resto casi se puede adivinar.
Equipo del Benavente
Tras un intercambio entre fueras de juego y faltas, en el minuto 29 Alejandro, al saque de una de ellas al borde de área, consigue batir a Adrián de fuerte disparo poniendo el 1-0 en el marcador. Con este resultado nos iríamos al descanso.
En los vestuarios, Miguel Ángel alecciona a los jugadores y efectúa tres cambios. Se quedan en la caseta Nogueroles, M. Ángel y Edu, y salen al terreno de juego Somoza, Mayorga y J. Carlos, éste pasara a jugar arriba y Mayoral baja al centro del campo.
Los jugadores del Real Ávila saludando al público
El equipo salió más centrado y dispuesto a ir a por el partido, pero el arbitraje seguía siendo el mismo. En la primera ocasión en la que el árbitro se descuidó o no se atrevió a pitar fuera de juego, Galindo arrancando en posición correcta se plantó sólo ante Nicolás y le batió por bajo 1-1, minuto 43.
En el minuto 51 Mayoral se adelanta al defensa en un balón dividido y recibe una patada de éste. El colegiado no pita nada, cuando se podía haber quedado solo ante el portero. Y cinco minutos después, de nuevo de forma milagrosa el árbitro no señala fuera de juego en una salida desde atrás de Mayoral y éste no desaprovecha la ocasión, regatea al portero y pone el 1-2 en el marcador.
Pinchar para agrandar
Pero a partir de este momento el descaro se acentúa y con él el intercambio entre fueras de juego para unos y faltas para otros, e incluso con faltas pitadas al contrario de cómo son.
Al saque de una de las pocas faltas pitadas a favor se le anula un gol a J. Carlos por fuera de juego. En el 65 Mayorga recibe un golpe en la cabeza y es sancionado con falta en contra. Al saque de la misma se produce un rechace y Marcos marca por bajo 2-2.
Con el partido casi acabado, Galindo se adelanta al defensa en el centro del campo y le levanta el balón por encima, cuando se iba sólo. El árbitro decreta falta por levantar la pierna. Y apenas cumplido el minuto 72 el Sr. colegiado pita el final del partido, por si acaso.
El grupo de chavales del Real Ávila infantil es una auténtica piña