La entidad encarnada cuenta con apenas 350 socios, debiendo competir con clubes que tienen casi diez veces más

La rueda de prensa convocada por el Real Ávila en la mañana de hoy jueves para analizar la delicada situación deportiva por la que atraviesa el primer equipo, se ha traducido en un llamamiento a las empresas e instituciones abulenses para que presten más apoyo al club, algo que han echado en falta sus nuevos directivos durante los meses que llevan al frente de la sociedad anónima deportiva.

El mensaje transmitido por los regidores del Real Ávila de petición de ayuda no viene sino a reiterar la demanda que han venido presentando sucesivas juntas directivas en los últimos años, sin que las llamadas hayan llegado a hacerse efectivas. Pretender competir con otros clubes de la Tercera División con el potencial de la Cultural Leonesa, Palencia o Burgos es muy difícil, ha señalado el director general de la entidad encarnada, David Rueda, cuando estos equipos cuentan con 2.000 ó 3.000 socios mientras que la entidad abulense apenas tiene 350, un número muy bajo para una ciudad como Ávila.
Queremos competir con equipos de arriba”, ha afirmado Rueda, pero para ello se necesita un mayor número de socios y ayuda de las instituciones y de las empresas de la ciudad para un “proyecto que es a medio y largo plazo y para el que hemos construido un equipo joven, con jugadores con talento que pueden desarrollarse aquí”. El director general ha puesto como ejemplo de lo que le gustaría, el apoyo de un grupo empresarial de Burgos a los dos equipos de esta provincia que hay en Tercera División, así como el existente en Palencia para los dos clubes que están en esta categoría. Por eso, actualmente en Ávila “el punto de partida no es el mismo”.
Preguntado por los motivos de por qué no se apoya al Real Ávila, David Rueda ha comentado que están realizando un estudio sobre ello y tratarán de “hablar con todas las entidades para ver de que manera se puede impulsar el número de socios”.

Buscando nuevos ingresos

Rueda ha indicado que están realizando gestiones desde hace meses para conseguir otros ingresos para el club, “que no se concretan de un día para otro”, así como “líneas de negocio internacional” que a medio plazo pueden dar un importante impulso económico. Hasta que fructifiquen estas gestiones, la directiva pide la colaboración “a ciegas” para que “la gente confíe en este proyecto sin conocernos a nosotros”, porque el Real Ávila “es un club con noventa años de historia y va a seguir esté quien esté”.
Si las cosas no van bien desde el punto de vista del ‘calado’ en la sociedad abulense, deportivamente el equipo es penúltimo, con tan sólo un punto. El objetivo inmediato es lograr la primera victoria el próximo domingo a costa del Villaralbo, un rival que al igual que el Real Ávila ha venido a menos, sufriendo asimismo una completa renovación de la plantilla.

Tres razones para desmantelar la plantilla subcampeona

Las razones por las que se desmanteló el equipo que la pasada temporada fue subcampeón de liga, dejando de contar con los futbolistas que lo hicieron posible, según David Rueda han sido tres: la primera, la política de los nuevos propietarios del club; la segunda, razones deportivas; y la tercera, razones económicas. “Para jugar en el Real Ávila nos fijamos en tres parámetros: deportivo, que cumplan con los objetivos deportivos que tiene en el club; a nivel personal, que encajen con el proyecto que se tiene; y a nivel económico”. Los jugadores que no han continuado del año anterior “en unos casos ha sido por motivos deportivos y en otros económicos”.

Mensaje de tranquilidad

El director general del Real Ávila ha demandado paciencia a la afición pese al mal arranque liguero. Ha pedido “tranquilidad y confianza” para la plantilla y el cuerpo técnico, porque aunque se ha comenzado peor de lo que se preveía, “las notas las tenemos que poner a final de curso y el equipo está trabajando bien, está entrenando bien”. Se trata de “un equipo muy joven” y por eso los resultados negativos “mentalmente nos están complicando las cosas”. “Tenemos claro que en cuanto consigamos un par de resultados positivos, la dinámica va a cambiar rápidamente”. Espera Rueda que empiece ese cambio el próximo domingo con el apoyo de los aficionados, a los que pide que bajen al Adolfo Suárez “a animar a los jugadores, porque en cuanto lo perciban van a jugar más tranquilos”. Un apoyo no solo de los habituales sino de más gente.