“Un equipo de fútbol es como una orquesta, cuando más tiempo de ensayo tenga el grupo, mejor» (César Luis Menotti)

Comentario de Fernando López del Barrio
Once inicial del infantil del Real Ávila frente al Puente Castro

 Teníamos el presentimiento que iba a ser una tarde buena de fútbol; se daban todos los ingredientes, buena temperatura, buen campo, bastantes aficionados de las dos hinchadas, y dos grandes equipos, el visitante Puente Castro, que cuida mucho la cantera y tiene una buena afición.  Uno recuerda el partido  de la temporada pasada en León donde por primera vez el Real Ávila infantil consiguió ganar en su campo 2-3, lo sudado, sufrido y bien jugado por ambas partes que fue aquel partido. Era importante para el Puente Castro ya que si conseguía ganar se acercaría a cuatro puntos de la cabeza. Pero también era importante para el Real Ávila que ya sabía que el líder Real Valladolid había sucumbido ante el Betis por 3-1. Significaba  que le pondría, de ganar, en lo más alto de la clasificación a igualdad de puntos. Y fue esto último lo que ocurrió; importante triunfo el logrado esta tarde por los chavales abulenses ante un equipo que se mostró muy sólido en todas sus líneas y puso las cosas muy difíciles a un Real Ávila muy luchador y que supo aprovechar las ocasiones de que dispuso.

Uno, que lleva siguiendo tres temporadas al equipo abulense que cambia prácticamente todos los años de jugadores, sigue consiguiendo tener un bloque, un equipo competitivo año tras año y ahí esta la mano de Miguel Ángel Nieto  Blázquez en su faceta primero de seleccionador de jugadores; de preparador, ¡que buena preparación física de jugadores!, y la de entrenador, buscando el sistema y la colocación de sus “chicos” en el campo, manteniendo desde el banquillo con instrucciones que hace que los chavales conserven la  intensidad, concentración y colocación. Ya sé que es una opinión personal y que todo es criticable cada padre, cada espectador, cada aficionado es un entrenador y habrá gente que no le guste el sistema, etc. ¡Ah! Y no olvidemos a Javi Vega, su trabajo, su voluntad y paciencia con los chavales, su complicidad y entendimiento con Miguel Ángel redunda en beneficio del equipo (buen regalo Javi de cumpleaños por adelantado ayer 12 cumpliste años).  Uno recuerda a tantos monitores desde Marino al frente de la Escuela,  Ricardo coordinador, Alfonso “Futre”, Nacho, Javi “Machaca”David, Iñaki, el recordado Iván Torres, Julio, jugadores Félix, Rui, Salva y todos monitores y jugadores, los que han contribuido a que el Real Ávila tenga una Escuela que uno piensa –admito las criticas- que se está dejando morir. Así, como ejemplo claro, vemos como el juvenil regional, “crónica de una muerte anunciada” porque como uno ha oído a algún dirigente actual: no hay dinero y no interesa, cuando éste sería el trampolín anterior para surtir jugadores a la primera plantilla, pero claro como estamos dentro de una SAD, se mezcla todo y tenemos que “aceptar” sin remedio decisiones -y solo, que quede claro, me refiero a la Escuela, no sé si “municipal”-, incongruentes y desatinadas. Dejemos ese tema que venía al caso al ver este “buque insignia” que es el equipo infantil regional, para agradecer a todos los monitores -ellos saben quienes son- su trabajo, dedicación y el quitarse horas de familia los fines de semana a cambio de nada porque no es cuestión de dinero, sino de apoyo, valoración, reconocimiento, respeto… ¿Cuántos directores de la Escuela hemos tenido este año? ¿Quién es el coordinador del fútbol base en la Escuela?

Volvamos al comentario del partido, ¡ah! perdón,  también quiero precisar otro punto con la licencia de utilizar el titulo de la obra de teatro  “Así es si así os parece”, cuyo autor Luigi Pirandello, italiano que escribió esta obra en 1917. La obra trata el tema de la verdad, el contraste entre realidad y apariencia, entre verdadero y falso. Pirandello pone en crisis la idea de una realidad objetiva que pueda interpretarse de modo unívoco mediante los instrumentos de la racionalidad. Esto va sin segundas intenciones pero si para hacer ver que las críticas son aceptables y buenas, pero que este humilde comentario que uno hace semana tras semana solo persigue que los chavales se sientan importantes, que se hable de la escuela del Real Ávila, que se de importancia a una actividad a quien la realiza y a quienes la dirigen, y que la antorcha pase de año en año sin apagarse, y ahí existe una corresponsabilidad de los padres. Yo parto de ser un enamorado de todo el fútbol base, no solo de un equipo, uno es partidario de la teoría que yo llamo, perdónenme la inmodestia, “del porque sí”, hacer las cosas porque creas en ellas, porque sueñes por mejorarlas pero sin esperar nada a cambio, solamente la satisfacción interna de ver que los chavales, disfrutan, compiten pero sobre todo se educan a través del deporte y cuidan, el respeto, la deportividad, el compañerismo, la amistad… tiempo tendrán de competir a otros niveles en el deporte y en la vida. Todo eso viene a cuento que los padres no saquen punta si se menciona más a uno que a otro, eso es pura casualidad  o interpretación pero tan importante es Adrián, como Gus, como Oli, Sergio, Nogueroles, Somoza, Raúl, Edu, Garrido….etc. Todos son importantes porque forman de verdad un equipo. Como uno lo forma con María que me envía las fotos o Vicente que me aporta los datos y su opinión, a Ángel ese crack desconocido que a través de su web difunde el deporte de una manera aficionada, desinteresada e ilusionante. Nadie es algo más que nadie, ¡que seríamos uno sin los demás! Tenía necesidad de decirlo y espero que estas opiniones de la Escuela y de los comentarios en la web www.deportesavila.com no molesten a nadie porque no es mi intención es solo una opinión más.
 
Y centrados en el gran partido de ayer, sigamos. Comenzó el partido mandando el Puente Castro en el campo y haciendo sufrir a los abulenses  que plantearon el partido con intensidad, concentración y mucha seriedad. Pero tardaron en hacerse con el mando del partido. El 1-0 no llegaría hasta el minuto 21 cuando David Mayoral “Mayo” con una de sus cualidades “cazar” goles, aprovecha un centro de David Galindo, gran jugada de “Galin” recuperando el balón que se le quedo atrás, “haciéndoselo” al defensa llegando hasta la línea de fondo y sacándose un gran centro,  y consigue mandar el balón a la red. Para entonces Adrián había estado despierto en las llegadas del equipo leones, Pablo centrado y aguerrido con su par, Manu y Javi muy atentos a los cortes, Adrián Garrido secando a su mejor jugador Lucas y cuando no a Marco el 7 . La media fue carburando, Gus con su desparpajo y combatividad habitual, Raúl un chico cerebral y serio, Oli dejándose ver para tocar el balón y tapando huecos yendo al corte sin contemplaciones y manejando el cuerpo para esconder el balón con mucha clase, Juancar batallador incansable buscando su espacio y a sus delanteros “letales”, esta pareja  de “Davides“ que aprovechan el juego del equipo para acabar jugadas, otras veces se inventan jugadas  y asumen responsabilidades en momentos delicados. En definitiva lo que es y debe ser un equipo. ¡Ah! Aunque me llamen «románticon» me emocionó la celebración de los goles por todo el equipo y el buscarse para darse un abrazo Mayo y Galin. La unión hace la fuerza y el sentido de equipo es lo más bonito en un deporte colectivo.
 
No tardaría el Puente Castro en reaccionar y cuatro minutos después Javi, extraordinaria su colocación, salva un balón bajo palos cuando ya se colaba en la portería con Adrián batido.

El Puente Castro se mostró muy peligroso en los lanzamientos a balón parado durante todo el encuentro por su fortaleza a la hora de golpear al balón. Pero los abulenses tenían la lección aprendida y trataban de obstaculizar, anticiparse y evitar que tiraran a puerta con facilidad. Gran primer tiempo del Real Ávila en planteamiento, concentración, intensidad, anticipación y saber aprovechar las ocasiones, el Puente Castro no le fue a la zaga aunque tras el gol abulense y la oportunidad salvada por Javi se difuminó un poco. Por el buen hacer del equipo infantil del Real Ávila.

En la segunda parte nada más de comenzar, no se llevaba ni un minuto de juego, balón largo que un delantero Lucas deja de cabeza y Raúl sin parar según cae empalma y manda al fondo de la red sin que Adrián pueda hacer nada 1-1. Quizás faltó un poco de concentración y situación, hay que salir desde el vestuario. Pero ahí está la grandeza del deporte, saber superar la adversidad y otra vez tocaba remontar y sufrir porque ellos aprovecharon el efecto psicológico del gol cuando no nos habíamos sentado los aficionados

 

A partir de este momento ellos, quizás mejor asentados en el campo, nos dominaban y nosotros tuvimos una virtud saber sufrir, aguantar, y apretarnos “los machos” y que no nos entrará la ansiedad, paciencia y tranquilidad, ayudas y derroche físico. Así tras dos faltas en las que David Galindo pone en aprietos a Pablo, uno al larguero y otra le botó justo delante del portero que se deshizo del balón como pudo. En el minuto 53 un centro de Galindo yéndose otra vez del defensa con un centro duro y envenenado desde la derecha junto a la línea de córner, no es blocado por el portero Pablo y David Mayoral muy atento, no perdona, manda el balón a la red 2-1. A partir de este momento se defiende el resultado con cabeza, sin encerrarse y no renunciando al ataque. Se hicieron también los cambios con inteligencia. Y Sergio Mayorga volvió a demostrar su calidad, incluso tuvo alguna oportunidad. Somoza iba a meter un golazo. Edu, Noguerales y Sergio supieron salir enchufados al campo a pesar de los pocos minutos, pero fueron generosos en el último esfuerzo que había que hacer para mantener el resultado y fueron tan importantes como el resto del equipo en el triunfo. Era muy importante tras la derrota del Valladolid para ponerse en lo más alto de la tabla.

En el tiempo de descuento, minuto 72, Somoza redondearía el resultado con un disparo de falta lejano, pero muy potente y bien colocado, un golazo, que sentenciaba el partido y deja al Real Ávila al frente de la clasificación con el Real Valladolid empatados a 30 puntos.

El árbitro Sr. Nikola Alessandrov, regular. Sin complicaciones por parte de los jugadores, salvo las que se busco él. Le faltó criterio en decisiones, y en esta categoría aunque sea regional y más competitiva, todavía hay que saber enseñar y corregir.

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Gran aplauso para los equipos para terminar el partido, ese gran espectáculo que nos ofrecieron los dos. Y seguir resaltando la gran campaña del equipo abulense, que se debe a un trabajo serio, planificado y compartido con entendimiento entre el cuerpo técnico y jugadores y donde la ayuda de los padres es importante. A modo de anécdota, recuerdo que hace un tiempo un ex jugador del Real Ávila, hoy entrenador, no en el Real Ávila, me comentaba “mira una vez cuando estaba en juveniles venía con su padre un chaval que luego ha jugado en el Real Ávila grande, gran aficionado, pero se le oía desde cualquier lado del campo, y le tuve que decir si vienes tú a los entrenamientos que no venga tu hijo”. De ahí la importancia de los padres y saber donde tienen que colaborar.

Tras este importante triunfo fraguado en todo un equipo A pensar en el partido de la semana que viene en Santa Marta y a seguir la racha. Hasta siempre.