@deportesavila / El pasado fin de semana el Bosco de Arévalo debía haber disputado la primera jornada del grupo A de la Primera División Regional de Aficionados. Su rival era el Real Burgos, que mantiene un conflicto con la Federación de Castilla y León de Fútbol (FCYLF) por considerar que debe cumplir el auto judicial que obliga a incluir al club burgalés en la Tercera División.

El conjunto de Burgos, según el calendario de la regional, tenía que comparecer en el campo de Los Salesianos el domingo 9 de septiembre, a las 18:00 horas. Sin embargo, no se presentó a disputar el encuentro de forma injustificada, motivo por el que el Comité de Competición le ha sancionado con una multa de 600 euros, sin tener en cuenta las alegaciones presentadas en base a que se considera club de Tercera.

El Real Burgos ha calificado la sanción como “abuso de autoridad”, denunciando que “la corrupción campa a sus anchas” en la FCYLF que “elude el cumplimiento de las resoluciones judiciales y se toma la justicia por su mano”.

En el acuerdo adoptado por el Comité de Competición nada se dice de dar por perdido el partido al equipo infractor por incomparecencia, descontándole tres puntos y declarando vencedor al oponente por el tanteo de tres a cero, tal y como determina la normativa vigente.

Si el Real Burgos no comparece en la segunda jornada podrá ser excluido de la competición, descendiendo de categoría.