Marca / A Rubén Peña la vida le sonríe desde la banda derecha de Ipurua. El abulense es uno de los pocos futbolistas que cuenta con la condición de intocable para José Luis Mendilíbar. No existe debate en el carril diestro de la zaga y eso se debe al sobresaliente rendimiento de un jugador que ha tenido que pasar por seis posiciones diferentes en menos de tres años para hacerse un hueco en el once titular del Eibar.

Porque Peña es hoy uno de los referentes del conjunto armero, pero hace apenas diez meses su situación era muy diferente y el mercado de invierno se antojaba como un punto de inflexión. El 11 apenas contaba para Mendilibar -era el tercer jugador con menos minutos– y la opción de salir cedido estuvo encima de la mesa. Pero el técnico de Zaldibar le cerró la puerta porque estaba convencido de que llegaría su oportunidad. Y llegó.

El derbi del pasado curso en San Mamés cambió el destino de Peña. Mendilibar realizó rotaciones porque el Eibar había jugado tres días antes contra el Málaga y decidió probar al abulense como lateral derecho. El experimentó funcionó mucho mejor de lo esperado y se consolidó durante la segunda vuelta en esa posición, lo que condenó a Capa al banquillo durante sus últimos meses como armero.

Peña ha sido capaz de darle la vuelta a la situación y hoy disfruta de un estatus privilegiado dentro de la plantilla. Hasta hace un año era un futbolista que aparecía en escena cuando hacía falta tapar algún agujero. Su polivalencia le fue de gran ayuda a Mendilibar en muchos partidos, pero también un arma de doble filo, porque no le permitió consolidarse en ninguna posición. Ahora nadie habla de su versatilidad y sí de su capacidad para volar por la banda derecha.

El abulense es un extremo reconvertido en lateral que disfruta cuando aparece por sorpresa en campo contrario. Es posible que mañana se le vea menos en ataque y el Madrid le obligue a intervenir más en las tareas defensivas. Tiene oficio para ponerse el mono de trabajo cuando la situación así lo requiere y le van los partidos grandes. El de mañana lo es. Sus dos goles en Primera han sido ante el conjunto blanco y el Atlético de Madrid.