Más importante la experiencia adquirida al enfrentarse a niñas de otras provincias que el resultado obtenido, es el balance de la participación del equipo femenino del Club Mini McDonald’s en la segunda edición de la Copa de Castilla y León celebrada el pasado fin de semana en la localidad salmantina de Béjar.

El conjunto abulense finalizó en octava y última posición después de no poder ganar ningún partido. A mediodía del sábado se enfrentó al Jesuítas Baloncesto Femenino de León, que posteriormente se proclamaría campeón copero. Ante tan potente rival, el resultado en contra fue abultado de 53-2. Por la tarde se medirían al Deportivo Independiente de Segovia, cayendo por 63-32. Ya en la mañana del domingo, les tocó en suerte el Marina Escobar Ponce de Valladolid, que finalizaría como tercer clasificado, perdiendo por 10-60.